sábado, 9 de noviembre de 2013

Capítulo 40; Cuchillos de hielo.


Yo y Dani vemos a Uri y a Daniela llegar cogidos del brazo. Dani se acerca disimuladamente a mí y me susurra al oído: 
-Parece que les ha venido bien una cena íntima a estos dos, ¿Eh? 
Yo sonrío. Pues la verdad, esa sonrisa que trae Daniela consigo es nueva, es... es de persona feliz. Se acercan a nosotros. 
-Buenas chicos. -Uri nos saluda y nos sonríe. 
-Buenas... 
Esto es raro, estos saludos tan serios y formales no son normales en nuestra forma de vida, ya sabéis... no es normal. 
-¿La hamburguesa qué tal? -Pregunta Uri riéndose. 
Esto ya es más normal. 
-Pues la verdad, para llenar un antojo está bien, pero donde me pongáis un buen cocido... pues que se quite todo lo demás. 
-Pero un cocido es mejor a la hora de comer, ¿No? -Pregunta Daniela- Es muy fuerte para comerlo de noche, sino luego no se rige lo bien que se tiene que regir... 
Las dos nos reímos. Entiendo muy bien su mensaje. Esta chica ni embarazada se cansa de pensar en sexo. 
-Pues muy bien... -Añade Dani y todos nosotros nos reímos. 
-¿Damos un agradable paseo con estas dos bellas damas por el centro de esta preciosa ciudad que es Madrid? -Pregunta Uri. 
-Me parece muy buena idea. -Dani me coge del brazo tal cual siglo XIX- Señorita, tenga la amabilidad de acompañarme. 
Me sale una risa tonta y sonrío. 
Empezamos a caminar por la ciudad. El paseo es bastante agradable. El silencio entre los cuatro es confortable. Creo que no debemos de decir nada, esta noche sólo acaba de empezar y por lo menos a mí me han recorrido millones de sensaciones y emociones. Vamos a ver, Dani me ha pedido matrimonio, ¡MATRIMONIO! ¡SÍ! ¡MATRIMONIO! 
No sé si alguna vez os han pedido matrimonio. Pues ahora yo puedo decir que sí, me lo han pedido de la forma más espontanea e inesperada del mundo (al menos para mí) a ver, conozco a Dani y sé como es, no cree en el matrimonio. Muchas veces le he oído decir a muchos de sus amigos o en medios de comunicación que no es necesario un papel firmado para demostrar lo mucho que quieres a alguien. Para él el matrimonio es sólo eso, un papel que cuesta dinero y que dice que dos personas se comprometen a cumplir unos votos, que es un contrato de el que para romperlo tienes que pagar más dinero aún y tarda su tiempo. Tal vez ahora que has aparecido tú no piense eso. Me dice Ann solemnemente. Tal vez ahora que estás en su vida él está dispuesto a firmar ese contrato. Pues tal tenga razón... tal vez Dani está tan loco por mí que es capaz de saltarse sus propias reglas para estar conmigo, aunque yo ya soy feliz como estoy. Me digo a mí misma. Sabes que desde que tienes uso de razón has deseado encontrar a ese príncipe azul sobre un caballo blanco, que te rescatara y te hiciera reina de su reino, pero ni Dani es un príncipe ni tiene un caballo blanco y no tiene reino, pero si lo miras de otra forma, Dani es un príncipe, es tu príncipe, le gusta el azul, tiene un coche blanco, te ha rescatado de unas muy gordas y su reino es su corazón. Ann tiene toda la razón, mirarlo de esa forma lo aclara todo. 
Me arrimo más a Dani y le abrazo cariñosa. Es tan bonito, él es bonito, es precioso, es... perfecto. 
-¿Qué pasa mi amor? -Me susurra al oído y me da un beso en la cabeza. 
Alzo la cabeza para mirarle y le susurro: 
-Que soy feliz. -Sonrío. 
Él me devuelve la sonrisa y me da un breve, pero agradable beso en los labios. 
-Y yo preciosa, yo también soy feliz contigo. 
Me encanta, me encantan estos momentos tan dulces con él. 
-Uh mira a los tortolitos... -Daniela se ríe- sois tan monos... 
-Anda y callaos y a frungir que son two days. -Responde el bruto de Dani. 
Le miro y le doy un golpe en la espalda. 
-Dani mi amor, cierra el pico. 
Me mira y creo que sonríe. 
-Ay mi rubia, pero que mona eres por Dios. -Me coge por una mejilla y me besa en la otra- Guapa. 
Sonrío otra vez. 
-Oye, ¿Vamos a bailar? 
Pregunta Daniela. 
-Pero si tú pesas una tonelada y media chica, ¿cómo vas a bilar? 
No sé si es por la felicidad del momento o por la hamburguesa, pero Dani se está pasando con Daniela. No debería meterse con una embarazada. Esas cosas no se hacen. 
-¡Eres imbécil! 
-Daniela, sabes que lo digo de coña. 
-Pues para ya con las putas coñas, porque de verdad que me estás cansando y te voy a meter una hostia que verás donde te dejo los dientes. 
-Vale ya los dos... -Sugiero para calmar el ambiente. 
Estoy a favor de Daniela, pero hasta cierto punto. No debería de hablarle así a Dani. Puede estar todo lo embarazada que quiera, pero no le da ningún derecho a decirle esas cosas. 
-Ha empezado él con sus bromitas. Siempre está igual. No para el tío. 
Me dice ella. Parece cabreada. 
-Vale, pero tampoco es para que le amenaces con pegarle, no es plan de eso. 
Daniela se para, se suelta de Uri y se gira hacia nosotros haciendo que ambos detengamos el paso. 
-¡PARA DE DEFENDERLE JODER! ¡NO PARA DE METERSE CONMIGO Y CON MI PESO! ¡¿CREES QUE ME HACE GRACIA ESTAR ASÍ?! ¡ESTOY EMBARAZADA Y EN LOS PRÓXIMOS MESES VOY A ESTAR MÁS GORDA Y ME DA MUCHO ASCO TENER QUE AGUANTAR ESOS COMENTARIOS DE TU NOVIO!
Uri la coge con cuidado del brazo para intentar calmarla, ahora mismo está que le va a dar algo cómo siga así. 
-No es necesario que le hables así a Anna. -Añade Dani al pastel de mierda que se está preparando ahora mismo. 
Daniela mueve bruscamente el brazo para apartarse la mano de Uri de encima. Mira a Dani. 
-Si no fueras tan bocazas estas cosas no pasarían Dani, ¡NO PASARÍAN!
-¡CÁLLATE! -Le grito harta de oír sus gritos- Ca-lla-te... 
Me mira. 
-¿Y si no me da la gana callarme? 
Ahora las dos estamos enfrentándonos, esto ha pasado de ser una de las mejores noches de mi vida a la categoría contraria. 
-¿Qué crees? ¿Que por estar embarazada puedes hacer lo que te de la gana? Las cosas no van así bonita, no funcionan así. 
Ella se ríe con esa risa nerviosa de "me voy a reír por no cogerte de los pelos y estrangularte" 
-Mira quien fue a hablar. 
-¿Perdona? 
Uri y Dani nos miran en silencio, no saben si intervenir o no. Lo que sí saben, es que si se meten de por medio, a ellos les salpicarán gotas de nuestra ira. 
-¡Que tú no eres la más indicada para hablar ostia!
-¡Que no me hables así! 
Me está poniendo de los nervios. 
-Uy soy Annita, estoy enamorada de un tío que me hace sentir como una mierda para aumentar su ego, pero no lo hace con mala intención. Me dice esas cosas por mi bien. -Me empieza a imitar en un tono burlón. 
Aprieto los puños. 
-Uy mira esta. Hola soy Daniela, yo no me comprometo con nada ni con nadie, como soy una persona libre me tiro a todo lo que se mueve y por eso me he quedado embarazada y me han echado del trabajo. -Hago lo mismo que ella a mí. 
-Ay que estoy mal, porque el imbécil de mi ex me pegaba y no se lo contaba a nadie por mi orgullo y no darle la razón a Daniela que me intentaba advertir. -Sigue imitándome- Y ahora me he enamorado del tío que me salvó de ser violada por el imbécil de mi ex al que ahora no quiero ni nombrar... 
-Madre mía, pero que cría eres, ¿Así vas a educar a tu hija? Que asco me das. 
Me están entrando unas ganas terribles de echarme a llorar. Esto no estaba previsto. Este no era el plan que teníamos. 
-Perdona, pero yo a mi hija le voy a dar la mejor educación del mundo. 
-¿Cual? ¿Enrollarse con todo dios hasta que te dejen un bombo y tenerlo? ¿Vas a ser capaz de no salir por las noches de fiesta para cuidar de tu hija? ¿Cuvata por biberones? ¿Polvos por polvos de talco? ¿Enserio? 
-Pues claro que sí bonita, porque yo soy responsable de mis actos. 
-Pues que tengas suerte mona, la vas a necesitar para encontrar trabajo. 
-Lo encontraré de eso tú no te preocupes, que lo voy a encontrar. No me quedaré estancada sirviendo mesas. A lo mejor dentro de poco me sirves a mí la comida y todo. -Sonríe con malicia. 
Está claro que en estos instantes estamos sacando lo peor de nosotras. 
-Pues el servir mesas me está dando el dinero que necesito para poder terminar los estudios de periodismo y llegar a ser alguien en la vida. ¿Tú de donde vas a sacar el dinero? Te recuerdo que el cheque bebé ya lo quitaron hace tiempo y en todo caso el dinero sería para tu bebé no para ti. 
-Ay que graciosa eres Annita, de periodismo no sé, pero de payasa te puedes ganar un buen pellizco. 
-No, tú me harías la competencia. 
Creo que las dos estamos en plan de que vamos a tirarnos de los pelos, pero yo me quedo quieta, me tengo que controlar, joder que está embarazada. 
-De verdad, que asco joder. -Ella se toca la cara y el pelo- que fuerte. 
Empieza a caminar lentamente por la calle, Uri va detrás de ella, pero a distancia. Creo que no quiere agobiarla. Yo tampoco quiero que ahora Dani se acerque demasiado a mí, que me toque o me diga algo. No puedo soportarlo, ahora no.  
-Daniela, oye Daniela... -Uri va detrás de ella. 
-Ahora no Uri, por favor déjame. 
-No, no puedo dejarte y menos ahora. 
-Que me dejes enserio, necesito estar sola. 
-Pero, esque sola no te voy a dejar. 
-Ya pues al menos cállate. 
-Vale, no diré nada apartir de ya... 
Ella se acerca a una barandilla de un estanque, se pone a llorar en silencio. 
Yo voy por el mismo parque, pero en mis movidas. No paro de pensar en lo idiota que soy. Me he comportado como una estúpida inmadura. No merecía esto, ella no merecía esto. Me siento en un banco y empiezo a llorar. Las lágrimas se me saltan solas. Madre mía, esto no entraba en mis planes, no entiendo cómo hemos podido llegar a este punto. Nos hemos lanzado como cuchillos de hielo solo para hacernos daño. Esas cosas no se hacen. Eso no es de ser buenas amigas. 
-Anna... 
-Cierra el pico Dani. 
-De verdad yo... 
-Te acabo de decir que cierres el pico, la boca, cállate. 
-Perdón... 
No digo nada, sigo a lo mío. Me paso las manos por la cara. Me levanto, miro hacia la barandilla sobre donde estaba apoyada Daniela. Ya no está, la busco con la mirada y la vezo al lado de Uri, están caminando por la acera. Veo que Dani va detrás de ellos. Creo que también pretende disculparse con ellos. Me parte el corazón verle tan arrepentido por una de sus bromas. Le quiero mucho. Me levanto y voy hacia ellos. Voy a pedirle perdón a Daniela, creo que se merece unas disculpas. Pero yo también creo que merezco que me pida perdón. Lo que siento es que también tengo que disculparme con Dani. No me gusta nada haberle hablado mal. Me acerco a ellos a una distancia ni muy lejana ni cercana. Estoy como si fuera una viandante que no tiene nada que ver con esas tres personas. 
Bajamos de la acera para cruzar. Hoy la ciudad está desierta, y encima el silencio que ahora hay entre nosotros es triste y fúnebre. Espero que eso no signifique que nuestra amistad acaba de morir. Vamos caminando por el enorme cruce y me doy cuenta de que las farolas de alrededor estaban apagadas, bueno, fundidas. Deberían arreglarlas cuanto antes. Solo la luz verde de los semáforos en los extremos del cruce nos daban luz para poder ver. No sé cómo voy a empezar a hablar, no sé qué puedo decirles. Sobre todo a Daniela, con ella me he pasado siete pueblos, nueve ciudades y tres países enteros. Pensar en ello me provoca escalofríos, supongo que tengo miedo a los reproches o al simple rechazo de mis sinceras disculpas. Ella también te ha dicho cosas que te han afectado. Me habla ahora mi querida conciencia. Es cierto, ella me ha dicho cosas que podría haberse ahorrado. Sinceramente, creo que es más fácil arreglar una discursión cuando sólo hay un culpable, pero en esta somos dos culpables y una de ellas está embarazada y eso es un atenuante, vamos que está en todo su derecho a no pedirme perdón. Si tiene principios, lo hará y reconocerá que a pesar de estar embarazada no tiene derecho a tratar a los demás como si fueran basura. Menos mal que sé que Ann es algo que va a estar siempre ahí, es inevitable, pero si no lo supiera, os juro que me cortaría la cabeza para expulsarla de ella. Eso me hace recordad una pregunta que Dani me hizo no hará más de dos meses: 
-¿Por qué llamas a tu conciencia Ann? ¿Por qué no le has puesto otro nombre más original? Alicia, Ludes, Rigoberta... 
Me doy la vuelta. Está sentado sobre los pies de su cama, va vestido con una de sus fantásticas y preciosas camisas a cuadros, sus preciosos pantalones vaqueros y sus preciosas y fabulosas Converses azules. Su forma de mirarme, con esa expresión tan seria, me entrarn ganas de solatar algunas carcajadas, pero las contengo. 
-¿Y a ti Rigoberta te parece original? ¿Enserio? 
-Pues sí, es un nombre original. 
-De la prehistoria querrás decir. 
-Pero, si Ann ni siquiera existe como tal. 
-Viene de Anna. 
-Pues ponle Anna o Anni.
-Le pongo como me da la gana, que para eso es mi conciencia. 
-Y yo que te consideraba persona normal...
-¿Qué quieres decir con persona normal? 
-Pues... te quiero mucho cariño. 
Me acerco a él y me tiro encima suyo. Al acto sé que lo que acabo de hacer es una gilipollez. Dani me coge de las muñecas, me tumba sobre la cama y se pone encima mía para que no pueda escapar. Grito y me río. 
-¿Qué pretendías hacer señorita? 
Aún me mantiene sujeta por las muñecas. Yo me empiezo a reír de la emoción. Me pasa mucho eso de reírme antes de que empiece a hacerme cosquillas, que es obvio lo que va a hacer y no tengo escapatoria. 
-¿De qué te ríes? -Sonríe y se me queda mirando mientras yo me parto sola. 
-No me hagas cosquillas por favor... -Le suplico. 
-Pero, si no te voy a hacer nada... 
Que mentiroso que és. 
-Pues suéltame. 
-No quiero. 
-Al menos suéltame las muñecas, sino, no puedo besarte bien. 
Me suelta de las muñecas, yo le miro mientras voy recuperando el aliento, le acaricio las mejillas con las yemas de los dedos, voy bajando lentamente hasta su cintura, le doy un pico, le aparto de encima y me levanto corriendo. 
-¡Has picado! 
Me río y voy corriendo hacia la puerta lo más rápido que puedo. Antes de llegar a la puerta, noto como sus brazos me rodean la cintura y me arrastran hacia él. 
-Esta te la voy a devolver triplicada rubia. -Me susurra sobre mi cuello y seguidamente le da un beso. 
Me coge en brazos y yo vuelvo a gritar y vuelvo a reír. 
-SEA LO QUE SEA LO QUE ME VAYAS A HACER, LO SIENTO MUCHO. -Me río nerviosa. 
Me mira triunfante, el muy capullo gana todas las batallas, no es justo. 
-Pídeme perdón. 
-Perdón... 
-Di que no va a volver a ocurrir. 
-No volverá a ocurrir. 
-Di que me quieres. 
Sonrío y clavo mis ojos en los suyos. Está esperando a que le diga que le quiero. Jo, que bonico es. 
-Te amo... 
Al pronunciar esas dos palabras me recorre una cosa por el cuerpo que no sé cómo describirla. Él me sonríe y creo que por su reacción también siente esa cosa al escucharlas. Suspira. 
-Si es que no se te puede hacer nada. ¿Qué me has hecho? -Me acaricia la frente. 
-Yo nada... -Sonríe tímida. 
Se sienta en la cama conmigo en brazos, me acaricia el pelo con una mano, mientras que con la otra me tiene agarrada por la cintura. Su mano me recorre el restro hasta llegar a la barbilla, con el índice y el pulgar hace que le mire a los ojos y luego me besa. 
-Eres lo mejor de este puto mundo. -Me dice mientras sus labios acarician los míos. 
Abro los ojos, estoy como si hubiera dormido mal durante 10 horas seguidas después de un terrible día pleno de estrés. Siento la cabeza que me va a explotar, me siento muy rara. 
-Anna, ¿estás despierta? Anna. 
Oigo una voz lejana, no la sé reconocer, no sé que me pasa. 
-Anna... 
Noto que me acarician el pelo y acto reflejo yo le aparto de un manotazo. 
-Perdón perdón, lo siento. No te vuelvo a tocar tranquila. 
-¿Don-donde estoy? 
Me siento muy agobiada. 
-Estás en el hospital Anna. 
-¿Por qué? ¿Qué ha pasado? -Mi voz debe estar sonando demasiado floja, hablo arrastrando las palabras. 
-Hemos tenido un accidente. 
¿Un accidente? No sé si he entendido bien, ¿he entendido un accidente? Me intento dar la vuelta hacia esa voz. No puedo moverme. 
-¿Estás bien? 
-No sé... no puedo moverme, ¿qué me pasa? 
-Creo que aún estás bajo los efectos del calmante. 
-Ah... 
-Anna, ¿puedes abrir los ojos? 
-No lo sé... 
¿Qué ha pasado? Me estoy asustando, quiero saber qué me pasa, lo que está pasando y el porqué estoy en el hospital. 
-Tranquila Anna, no pasa nada, sigue durmiendo. 
Eso es lo último que oigo. 



OS REGALO UN MILLÓN DE GRACIAS A CADA UNO QUE HAYA OCUPADO PARTE DE SU VALIOSO TIEMPO PARA PONERSE A LEER ESTA MIERDA LITERARIA QUE YO ME ENCARGO DE DAR VIDA. QUE SEPAN QUE LES ESTARÉ ETERNAMENTE AGRADECIDA POR TODO. SOIS LOS MEJORES LECTORES DEL UNIVERSO. GRACIAS AMORES MÍOS. OS QUIERE @_TinaGarcia 










































1 comentario:

  1. DIOS VALLA BRONCAZA *-*
    ESPERO QUE ANNA CONSIGA DESPERTAR Y TODOS ESTEN BIEN.
    SIGUIENTE!!!!

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