En mitad de la noche, Dani se despierta de una angustiosa pesadilla. Nacho lo nota, se levanta y se acerca a él.
-Ey, ¿estás bien?
Dani tarda unos segundos en reaccionar. Mira a su hermano.
-Ha sido una pesadilla... ¿Y Anna? ¿Dónde está? -La busca con la mirada por toda la habitación.
-Se fue hace ya unas horas, como estabas dormido le sabía mal despertarte y se ha ido, pero dice que te quiere.
Ambos sonríen.
Solo han pasado dos semanas desde que Dani despertó del coma. Desde entonces su recuperación avanza rápidamente, más de lo que nos podíamos imaginar. Gracias a Dios que todo va mejorando, calma después de la tormenta.
Aún no le he dicho a Dani que estoy embarazada, sólo Tina lo sabe y me ha prometido guardar silencio. Quiero que sea él quién lo sepa primero, luego ya se lo comunicaremos al resto.
Me levanto de la cama, cojo el móvil y veo que son las ocho en punto. Bueno, pues será cuestón de prepararse para ir a ver a Dani...
Salgo de la habitación después de una relajante ducha. Llego a la cocina y veo a Tina hablar por teléfono, creo que está hablando con Nacho o con Dani.
-Vaya, ¿y ha pasado buena noche?... Bueno, ¿y luego qué?
Yo le hago señas para que ponga el manos libres, ella me mira sin saber como se hace y yo le hago un gesto para que me pase el teléfono y ponerlo.
-Nacho espera, que ponga el manos libres, Anna está aquí y quiere escucharte.
Me entrega el móvil, yo lo pongo en manos libres y se lo doy.
-Ya está hijo, ya puedes hablar.
-Ey Anna, ¿qué tal estás guapa?
Sonrío.
-Nachito, muy bien, ¿y tú?
-Pues aquí estoy, que el sillón es súper incómodo cojones.
Ambos nos reímos.
-Esa boca... -Dice Tina riéndose.
-Perdóneme usted señora madre.
Nos reímos.
-¿Dani cómo está?
-Pues está sobando.
-Nacho... -Le regaña Tina.
-Está durmiendo.
-¿Qué tal ha dormido? -Pregunto.
-Pues se despertó a las dos y media más o menos, estuvo despierto un buen rato, se volvió a dormir, luego a las cinco se despertó y hasta las siete y cuarto se ha dormido y hasta ahora... que está soñando con cosas eróticas... tiene una sonrisita el jodío...
Me río.
-Hijo, pero qué basto eres.
-Perdóneme usted señora madre... pero lo de la sonrisita es totalmente cierto, vamos que os mando una foto ahora mismo y veréis que es verídico.
-Pero deja a tu hermano en paz. -Le dice Tina.
-Pues yo quiero la foto...
¿Perdona? ¿Anna? ¿Has dicho eso?
-Pues te la mando antes de que se despierte.
-¡Vale! -Digo como una adolescente contenta porque le compran unas botas nuevas.
-Bueno, pues nosotras colgamos que vamos a desayunar. A las nueve más o menos estaremos allí.
-Vale Tina. Cuidaos mucho.
Nos despedimos, Tina cuelga y empezamos a preparar el desayuno.
Entramos a la habitación, Dani está incorporado sobre la cama desayunando. Cuando nos ve entrar sonríe.
-Buenas... -Dice con la boca llena.
-Pero no hables con la boca llena.
Traga lo que tenía en la boca y sonríe con los labios, se limpia la boca con una servilleta.
-Sí, estoy bien, ¿y tu?
Me río. Él va a la suya. Más tonto y nace acelga. ¡MI ACELGUITA!
Tina se acerca y le besa en la frente repetidas veces.
-Ay deja... que estoy desayunando.
Tina lo suelta y abraza y besa a Nacho. Dani me mira y sonríe.
-¿Y tú qué? ¿No me das un beso?
Me acerco a él tímidamente, le voy a dar un beso en la mejilla, pero gira rápidamente la cara y me da un breve beso en la boca.
-Dame un beso donde toca chiquilla. Los días no son buenos hasta que tú no apareces en ellos.
Oh dios mío, pero qué bonito.
-No quiero aparentar ser la típica suegra celosa, pero a ella le das besos y a mí casi me apartas...
Enrojezco por momentos. Pues la mujer también tiene razón.
Dani la mira y sonríe.
-Tú no eres Anna.
Ella lo mira con los ojos abiertos y no dice nada.
-Anda que tú también, podrías cerrar el pico en varias ocasiones, ¿eh cara bonita? -Le digo mientras le acaricio la mejilla.
-Pero si me echabáis de menos, venga ya... -Se termina la taza de leche-. Esto no se lo daba yo ni a mi peor enemigo. Es lo más asqueroso que he probado en toda mi vida. Ahora aprecio más tu comida Tina...
-Cierra el pico. -Le da una colleja.
-¡Oye! ¡Qué estoy malito!
Tina y yo nos miramos.
-Ha vuelto... -Susurra Tina y sonríe.
Yo asiento.
-Sí, ha vuelto.
Hoy por fin le dan el alta a Dani, se le ve con fuerzas y con ganas de volver a empezar. Le cuesta caminar rápido, pero se recuperará, se le ve motivado. No quiero irmaginar cómo será su reacción al enterarse de que va a ser padre, ya estoy casi de cuatro meses y quieras que no la tripita empieza a notarse; si son tontos pueden creer que estoy engordando, pero si son inteligentes pues se les puede pasar por la cabeza la idea de el embarazo, aunque bueno... no se lo imaginan.
Dani se pone la chaqueta.
-Bueno, pues nada, ya nos podemos largar de aquí.
Tiende la mano para que yo se la coja. Me acerco y se la cojo.
-¿Listo para volver a casa?
-Sí, ¿no me la habrás pintado de rosa, verdad?
Me río.
-Sigue igual... bueno... tal vez haya un poco más de ropa mía, cremas en el armarito del baño y un cepillo de dientes al lado del tuyo, pero por lo demás todo sigue igual. -Sonrío.
Él me devuelve la sonrisa.
-Eso me gusta...
Dani se despide de las enfermeras y enfermeros que le han estado cuidando durante su larga estancia en el hospital, les da las gracias por todo y les dice que espera no verlos nunca a no ser que sea en un bar de copas... eso va diciendo él...
Subimos al coche, Nacho conduce, yo me siento con Dani atrás. Tina y Fernando están en casa preparando la comida para darle la bienvenida que Dani merece. Él me coge de la mano en cuento Nacho arranca. Le miro y él me mira. No nos decimos nada, pero a la vez nos lo decimos todo. Creo que ambos tenemos la necesidad de quedarnos a solas y poder vervalizar todo lo que se nos está pasando por la cabeza.
Su mano acaricia delicadamente la mía, me la aprieta, yo le devuelvo el apretón, es lo poco que puedo hacer en este momento.
Entran en el piso. Dani al volver a pisarlo, siente una ráfaga de escalofrío que le recorre de pies a cabeza. Observa con la mirada cada rincón de su hogar. Unas lagrimillas inundan sus ojos, estaba emocionado. Anna no sabe qué hacer ni qué decir, nadie lo sabía, este era su momento.
-Pues me la habéis cuidado bien... -Dice secándose las lágrimas.
-Teníamos ganas de que volvieras cielo. -Le dice Tina abrazándole.
Él le devuelve el abrazo.
Después de un rato, todos estaban en la mesa comiendo.
-Bueno, pues nosotros mañana después de comer ya nos volveremos a León. -Dice Fernando.
-Si queréis quedaros más tiempo, a mí no me importa. -Responde Dani.
-Yo me había acostumbrado a teneros aquí. -Añade Anna.
-Bueno ya, pero estoy segura de que también estáis deseando quedaros asolas e ir recuperando la rutina de antes de toda esta tragedia.
-Pues sí, es verdad, tengo ganas de hacer el amor con mi novia. -Suelta de sopetón Dani acariciando el pelo a Anna.
Ella se sonroja y eso a él parece divertirle aún más.
-Estás muy mal tú, Dani. -Le dice Nacho riéndose.
Dani estaba tan contento de estar ahí sentado alrededor de su gente que ya le daba igual hablar sin tapujos, total, tampoco había dicho ninguna mentira...
-Nacho, mal no estoy... estoy necesitado, que llevo tres meses y medio sin chocolatear.
Todos lo miran.
-Así me gusta hijo, que seas ingenioso a la hora de decir...
-Vamos sin follar. -Interrumpe Dani a su padre.
A pesar de las barvaridades que estaba soltando y la de collejas que le habría dado Tina por aquello, la alegría era tan grande que sólo le sale reír. Se alegraba mucho de volver a ver a su hijo lleno de vitalidad que por unos días le iba consentir ciertas cosas que no había aceptado anteriormente.
-Daniel hijo... -Le llama sin poder creerse lo que estaba pasando.
Dani la mira preparado para recibir una reprimenda por lo que acababa de decir.
Ella se queda mirándole fijamente, sus ojos se anegan en lágrimas. Él conmovido por esa reacción de su madre se levanta y se acerca a ella, se sienta en la silla vacía que tenía justo al lado. La coge de la mano.
-Ey... -Iba a decir alguna gracieta, pero prefiere abstenerse, hay momentos que no deberían ser estropeados...
Ella se lanza sobre sus brazos y lo abraza efusivamente.
-Gracias señor, gracias, gracias por devolverme a mi niño. -Se desvanece en lágrimas cargadas de incalculable felicidad.
Nacho se levanta. Le da un toquecito a su hermano en el hombro, Dani se gira delicadamente sin soltar a su madre.
-Que yo también quiero abrazarte... que me alegra de que vuelvas a dar por saco...
Ambos sonríen cómplices.
Tina se aparta para dejarle huevo a su hijo y poderlo abrazar también. Pocos momentos como estos ha vivido ella desde que se fueron haciendo mayores... Nacho los abraza a los dos con fuerza. Tina sigue llorando, Fernando también conmovido por ese abrazo familiar sin decir nada también se une y ellos lo reciben encantados. Aunque sólo se escuchaba el llanto de Tina, todos los presentes tenían lágrimas que saltaban al vacío. Anna aprovecha ese momento para coger el móvil y les hace una foto. Sonríe con los labios emocionada.
Todos se separan lentamente.
-Os quiero familia, que lo sois todo y no os creáis que os va a ser tan fácil libraos de mí, -les advierte-, porque ahora he vuelto, y con más fuerzas que nunca, porque tenemos muchos momentos únicos que vivir todos juntos, y no vamos a permitir que ninguna pena nos amargue la vida... que si algo he sacado de todo esto es que la vida es maravillosa. -Mira a todos uno por uno-. Cierto es que es muy dura, sí, pero mirad... todos aquí hemos sufrido lo que me ha pasado, pero miradnos ahora... ¡aquí estamos! ¡Todos juntos y unidos! Gracias a esos momentos de dolor y sufrimiento, hacen que estos como este que estamos viviendo ahora, sean inolvidables y valgan más que un millón de trillones de lingotes de oro... -Hace una pausa-. Y ahora, ¿sabéis lo qué vamos a hacer?
Nadie dice nada.
-Pues yo tampoco, a si que iros pensando algo.
Todos se ríen y le da un abrazo corto uno por uno, Anna incluida.
ESPERO QUE ESTO OS HAYA GUSTADO A TODOS. OS QUIERO GENTE VALIENTE!!!! OS ADORO Y MUCHAS GRACIAS!!!! MOLTES GRÀCIES!!!!
💙💙💙💙💙💙
@_TinaGarcia
No hay comentarios:
Publicar un comentario