martes, 4 de junio de 2013

Capítulo 12: Alcalá 518.

No sé que decir ahora mismo, bueno, tampoco es que ahora pueda soltar palabra alguna. ¿Cómo sabe mi número? A ver, me lo cambié hace mes y medio. ¡Ya sé! ¡Daniela! ¡Me voy a cagar en su estampa! Dios, esta chica, si no me mete en una, me mete en otra. ¿Es que no se puede estar quietecita? ¿O qué? 
-¿Hola? -Dice Dani desde quiera donde esté. 
-Ho-hola... -Consigo soltar al fin. 
-¿Estás bien? ¿Te pillo en mal momento? 
-Me acabas de pillar saliendo de la ducha. 
Okey, Anna... ¿Para qué le cuentas eso? No vayas tan rápido cielo, afloja el freno nena. Ann se está burlando de mí. Se lo está pasando divinamente. 
-Vaya... pues sí que te he pillado en un buen momento... -Se ríe. 
Dios, esa risa es divina, me encanta. Casi ya no recordaba cómo era hablar con él. Es tan fácil hablar con él... bueno, parece fácil, yo ahora mismo estoy buscando mi corazón, que se me ha salido del cuerpo y se ha ido pitando. Solo espero que no se haya tirado por el váter. 
-Bueno... ¿Qué te cuentas? -Sigue hablándome. 
-Em, pues nada, aquí estoy... ¿Y tú? 
-Lo mismo, estoy aquí. 
-Ya... -No sé que decir. ¿Se nota un poco no? 
-Oye. ¿Te apetece salir esta noche? Podemos quedar y hablar un rato, mientras te invito a una copa. 
Ay qué mono, míralo, te está invitando. ¡Acepta y no hagas el gilipollas! Me ordena Ann en plan, si no lo haces, te lo recordaré toda tu puñetera vida. 
-Mmm... okey, vale. ¿Donde quedamos? 
-Quedamos en Alcalá 518. En la puerta. ¿Te pilla lejos? 
-No no, me pilla bien. 
-Bien. ¿A las nueve y media te viene bien? 
-Perfecto. 
-Okey, hasta luego. 
-Adiós. 
Creo que colgamos a la vez. Una chica me mira desde el espejo atónita y alarmada, de repente se le cae la toalla y deja descubierta toda su anatomía. ¡Madre mía espero estar depilada! Dejo el móvil en el mármol y me examino todo el cuerpo. Me pongo crema de aceite para estar bien hidratada y tener una piel olímpicamente suave. Madre mía. Madre mía. ¡Madre mía! ¡¿Qué me voy a poner yo ahora?! Mierda. No tengo nada bonito para ponerme, no quiero ir echa una pordiosera. Pero, tampoco vayas muy de gala nena, que no vais a ir a una fiesta de gala coño. Ann se lo está pasando divinamente conmigo vamos, no se le nota ni nada. Salgo del baño, me pongo a elegir ropa interior, después de quince minutos buscando algo chulo por si acaso... opto por un juego de tanga y sujetador negro. Me lo pongo. Me miro en el espejo del armario. Espero estar bien. Corres demasiado nena, no te hagas ilusiones, no la cagues. ¡Cállate Ann! 
Miro entre los vestidos que tengo por el armario, pero no me convence ninguno. Joder, no hay nada. No sé que hacer. Pues ya está, le voy a joder a Daniela la fiesta. ¿No dice que es mi amiga para todo? Pues esto también entra en el lote. Cojo el móvil y la llamo. 
-¡Anna! ¿Qué pasa? -Está en una fiesta. Se oye la música de fondo. 
-¡Daniela tienes que venir a casa! ¡A LA DE YA! 
-¡Espera que no te oigo! ¡Un momento! -En menos de diez segundos la música se deja de oír y se la puede escuchar sin que ambas hablemos a gritos- ¿Qué pasa? 
-Tienes que venir a casa. 
-¿Por qué? 
-Pues es que resulta, que mi compañera de trabajo, que también es mi mejor amiga, le ha dado mi número a un cliente con el que tuve una movida hace casi medio año y bueno, hace un rato cuando yo salía de la ducha, me llamó y hemos quedado para dentro de tres cuartos de hora. A si que... te necesito. 
-¡¿QUÉ?! ¡¿HABLAS ENSERIO?! 
-Sí sí sí sí, hablo enserio, ahora vente y ayúdame a elegir algo que ponerme, porque yo sola, no puedo. 
-¡Voy para allá! -Está emocionada la muy puta. 

-¡Dios! ¡Con este conjunto estás preciosa! -Me dice mirándome de arriba a abajo. 
Yo me miro en el espejo: llevo puesto unos pantalones cortos, fucsias, una camiseta negra con el símbolo de la paz hippy también en un fucsia brillante y unos tacones negros con un lazo delante. 
-Me gusta. -Sonrío al verme y al haberme analizado bien. 
-Nena, estás que lo petas. Madre mía, si fuera tío te querría en mi cama toda la noche. 
-¡Daniela! -La reprendo riéndome. 
Ella se ríe. 
-Es que estás tremenda. 
Me río. Estoy nerviosa. 
-Okey, el pelo... mmm... déjate el pelo suelto... bueno, ponte esta flor fucsia también aquí de lado y estarás divina. -Me pone una pinza que llevaba una flor considerablemente grande y me mueve la cabeza hacia el espejo para que me mire- Estás guapa. 
Sonrío. 
-¿Tú crees? 
Me mira seriamente. 
-No lo creo, es obvio que estás guapa, que eres divina y que ya está bien de quedarte encerrada en casa sin hacer nada. -Me acaricia la cara- Te voy a maquillar un poco. Siéntate por favor. 
Me siento donde ella me señala. Se pone delante mía y me empieza a poner un poco de base. 
-De verdad Anna, ya está bien. Hoy tienes la oportunidad de volver a empezar de nuevo y de pasarlo bien con alguien que es obvio que le importas. Si no, no te hubiera llamado. Tienes que disfrutar de la vida, que solo son dos días y tú ya has sufrido bastante. Ahora toca ser feliz. 
-Ya. 
-No me des la razón cómo a los locos. 
-Es que tú estás loca. 
-Bueno... sí. Es cierto. -Se ríe. 
-Dios, no sé qué voy a hacer cuando lo tenga delante. 
-Pues ser cómo eres, pero menos borde. 
-No soy borde. 
-Eres borde, pero yo sé como tratarte, esa es la diferencia. Mira, tienes que ser natural, actuar con naturalidad y no pensar demasiado en las cosas que haces y que dices, tienes que disfrutar del momento. Si no, nunca lograrás disfrutar.
-Okey. Okey. Ya. Sé lo que tengo que hacer. -Me he cansado de sus consejos. 
-Bien... me callo. Solo espero que no lo estropees. 
-Esta vez no. ¿Vale? Aprendía la lección. 
-Vale. 

Llego a Alcalá 518. Madre mía, estoy que no estoy. Me pongo a mirar de un lado a otro a ver por donde venía. No aparece, no viene. Mierda. Espero que no me deje plantada. 
-Me gusta que sean puntuales. Empiezas bien. 
Me giro y lo veo salir del edificio. Está guapísimo como siempre. Me mira con una sonrisa que refleja alegría. 
-Hola. -Le digo sonriendo- ¿Qué tal? 
-Contento de volver a verte. 
Nos quedamos mirándonos, por un instante la incomodidad se pone de por medio y nos abraza. Hija de puta. 
-¿Y tú? 
-Contenta de volver a verte. 
Se sorprende por la respuesta que le doy y me sonríe. 
-Ven anda, vamos a tomar algo. -Me tiende la mano. 
¿Quiere que le coja de la mano? ¿Enserio? ¿De la mano? Madre mía. Qué hombre tan maravilloso. Cojo valentía y le cojo de la mano. Nada más rozar su piel, siento como que miles de mariposas empiezan a celebrar el año nuevo en mi estómago. Sonrío. Nos ponemos en camino y empezamos a hablar de tonterías, pero resulta muy agradable. 


ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO ESTE CAPÍTULO!!!!!! GRACIAS POR LEER ESTA HISTORIA!!!!! SOIS LOS MEJORES!!!!!! OS AMO !!!!! GRANDES!!!!!! SEGUIDME EN MI CUENTA DE TWITTER @YourDanna !!!!!! OS QUIERO AMORES DE COLORES!!!!!! 




1 comentario:

  1. Me gusta muchísimo vuestra historia!! Es original y muy divertida... no dejéis de hacer capis!

    un besi :)

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