viernes, 21 de junio de 2013

Capítulo 25: Huracán Daniel.

Estoy aburrida, todos están tomándose algo de alcohol, a mí no me gusta el alcohol, me aturulla mucho la cabeza y no estoy preparada para esta clase de cosas ahora mismo. A ver, os cuenta, es que si bebo, digamos que me da por decir la verdad y claro, entenderéis que no quiera decir que Dani me pone catatónica, que Daniela está embarazada, que la Venus esta me cae mal porque no para de tontear con el cico que me gusta y joder que no pienso beber.
-¿No bebes Anna? -Me pregunta la simpática de Venus.
La miro con la misma simpatía que con la que ella me mira a mí.
-No, gracias.
-¿Nunca has probado el alcohol cielo?
Cállate asquerosa.
-Claro que sí.
-Entonces. ¿Por qué no bebes?
¿Y a ti qué más te da? ¡Cierra la boca!
-No me gusta. Está asqueroso.
-Ah.
Me estoy poniendo de los nervios.


Llegamos a casa, doy un portazo.
-Anna... ¿Qué te pasa?
-Nada... -Estoy frustrada.
-Sabes que a mí no me puedes mentir.
-Todo iba genial, todo iba genial.
-¿De qué hablas?
-Dani, te hablo de Dani. Iba todo estupendo.
-¿Y qué ha pasado?
-Que ha venido esa zorra de Venus y no han parado de tontear toda la tarde delante de mis narices.
-¿Enserio?
-¡ENSERIO!
-Vale, no me grites...
-Lo siento... -Noto como el cálido abrazo del llanto sube por mi cuerpo hasta mis ojos- Es que... me he sentido tan estúpida... -Rompo a llorar.
-Ey tranquila.
-Es que he quedado como una completa estúpda. Me he tragado sus palabras, me las he creído todas y cada una de ellas... y va y tontea con esa morenaza de enormes tetas. Joder...
Ella me abraza, pero no quiero que me abrace, quiero estar sola. Me duele algo, no sé lo que es, no es nada físico, pero ahora daría todo porque lo fuera.
-Me voy a la cama. -Me separo de Daniela y me voy a mi dormitorio.
Nada más entrar corro y me tiro sobre la cama, abrazo mi almohada y me pongo a llorar.
Aporrean mi puerta, oh Dios, me he quedado dormida mientras lloraba.
-¿Qué quieres?
Daniela, vuelve a aporrear la puerta.
Dios, espero que no sea un episodio de sonambulismo. Me levanto, abro la puerta y me quedo de piedra al ver a Dani ahí delante de mí.
-Hola Anna.
-¿Qué haces aquí?
-He venido a verte.
-Pues ya me has visto, adiós. -Voy a cerrar, pero él lo impide con el pie y con la mano derecha.
-Quiero hablar contigo.
-Pues yo no, a si que, quita tus pezuñas de mi puerta.
Durante unos segundos, hacemos fuerza, yo para cerrar y él para evitarlo. Yo pierdo la fuerza y él abre la puerta. Entra.
-Oye, que no te he invitado a entrar.
Sé que si seguimos así, voy a caer, y más si hay una cama presente. De repente, Venus rubia, se levanta y empieza a ponerse a cuatro patas en la cama entre sábanas revueltas.
-Anna, déjame explicarte...
-Lárgate.
-Anna, por favor, escúchame...
-Que sí, que te pires.
-No quiero. -Dice exasperado.
-Sí, sí quieres. Vete.
-No.
-¡Que te vayas jolines! -Pongo las dos manos en su torso, para echarlo a empujones.
Él me coge de ambas manos, me las sujeta y me atrae hacia él. Me mira serio.
-Suelta... -Digo inocente.
No es que me de miedo él, pero me da miedo su atractivo tanto físico, como emocional.
-No quiero... -Me susurra.
-Dani, suéltame o si no, te doy una patada en los huevos.
Me sobresalta al cogerme en brazos. Grito.
-Zzz. -Me tapa la boca- Me obligas a hacer cosas que no me gustan, pero si es el único modo de que me dejes explicártelo todo, pues bienvenido sea.
-Mmm... mmm... mmm... -Doy patadas en el aire.
-Joder Annita, por favor... para...
-¡Mmm! -Sigo revolviéndome entre sus brazos y le chupo la mano. .
-¿A SÍ? -Me destapa la boca.
Cuando quiero coger aire para respirar, me besa bruscamente. Me gusta. Le sigo el beso.
-Bien, muy bien, calmada, estás mucho mejor.
Dios mío...
-Y ahora, te voy a contar lo que ha pasado: yo y Venus, no tenemos nada de nada, solo una muy buena amistad, es una chica con la que se puede hablar de todo, y yo hablo de todo con ella. Sé que ha parecido que tonteaba con ella, pero es que es nuestra forma de tratarnos, desde siempre. De verdad Anna, créeme. Entre ella y yo, nunca ha habido nada.
Lo miro.
-Es difícil darle credibilidad a eso. Yo con mis amigos no hago eso.
-¿Es que lo que te dije ayer no significó nada? Anna, ayer fue la primera vez que le abrí tanto mi corazón a alguien. Eso yo no se lo hago a cualquiera.
Joder, es que yo no estoy acostumbrada a este tipo de declaraciones.
Lo miro sin saber qué decir, ni que hacer. ¿Debería creerle? ¿Estará diciendo la verdad? Cacao mental el que llevo en la cabeza. 
-¿Ahora qué se supone que debo de hacer? -Le pregunto. 
Él, me baja de sus brazos y me deja en pie, enfrente suyo. 
-Supongo que decir algo, que me marche, que me quede, que ya me llamarás... no lo sé. 
Lo miro. Está asustado, se lo veo en su mirada, que no está fija en mí, no para de dar vueltas alrededor de la habitación, mira a todos lados, menos a mí. Me acerco a él. Sé que puede que lo que estoy haciendo no está bien, qué no es bueno para mí, pero es que no quiero que se aleje de mí. Enredo mis manos en su cabello y me lanzo a su boca, para besarle con toda la entrega y pasión del mundo. Él recibe el beso con sorpresa y alivio al mismo tiempo. Nuestras lenguas empiezan a bailar alrededor del fuego que se aviva en nuestra unión carnal. Dani, presiona con su boca la mía y yo instintivamente retrocedo unos pasos hasta llegar a los pies de la cama. Seguimos besándonos. Me coge de la cintura, yo me dejo caer despacio sobre la cama, hasta quedar tumbada boca arriba con él encima. Aún no nos hemos separado ni para respirar. Coloco mis anos sobre su cintura, las subo y arrastro con ellas la camisa, para poderle tocar la piel. Nos separamos un poco, nos quedamos mirándonos a los ojos. Creo que ambos estamos con esa misma mirada de querer consumirnos entre las sábanas. Yo suelto un gemido solo de pensarlo. 
-Estás preciosa. -Me susurra. 
Yo realmente no sé que decir, es que no puedo ni hablar siquiera. Estoy aturdida. 
Él se acerca a mí y me da un delicioso y dulce beso en los labios. Por primera vez en mi vida, experimento esa sensación de ser deseada, pero deseada de verdad. Me rindo, no hay muros que puedan amortiguar la fuerza del huracán Daniel. El muro se derriba fácilmente, dejando entrar con fuerza a este fenómeno sobrenatural. 


HOLA MIS PEQUEÑOS IGNORANTES DE LA VIDA, ÚLTIMAMENTE, ESTOY TENIENDO PROBLEMAS PARA SUBIR CAPÍTULOS DIARIAMENTE, NO SON PROBLEMAS TÉCNICOS NO. ES QUE DEPENDO DEL ORDENADOR DE MI HERMANA PARA PODER DEJAR VOLAR MI QUERIDA Y PRECIADA IMAGINACIÓN. DIGAMOS, QUE A VECES MI HERMANA, SE ENFADA COMO UN BEBÉ, CUANDO NO SE LE DA LO QUE QUIERE Y PONE CONTRASEÑA AL ORDENADOR, LE QUITA EL TECLADO Y EL RATÓN, O SEA, UNA INMADURA DE MUCHO CUIDADO, NO LO DIGO POR QUE YO SEA LA AFECTADA DE SUS RABIETAS, SI NO, POR QUE ES VERDAD, Y ESTOY HARTA DE SUFRIR SUS HUMILLACIONES, SON COSAS QUE ME DUELEN. SOLO QUIERO DAROS LAS GRACIAS POR LEER ESTE RELATO, 
ME ENCANTA ESCRIBIRLO Y QUE SEA LEÍDO. SOIS LOS MEJORES, SE OS QUIERE PEQUEÑOS PIOJILLOS. 
@YourDanna 

 

5 comentarios:

  1. Dile de nuestra parte(a tu hermana)que le deje el camino libre a tu inspiración y saber escribir que nos permite leer esta GRAN HISTORIA. No dejes nunca de escribir GRACIAS!!!!! . Y SIEMPRE DANNA!!!!!!!

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  2. Dile a mi tocaya que más le vale que te deje el ordenador y que tu imaginación fluya, que si no se las verá conmigo. Siguiente Cap!!

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  3. Me ha encantado el capitulo :)
    siguiente <3

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  4. Siguiente porfa plis me encanta esta historia:*

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